domingo, 13 de julio de 2014

ALEMANIA !!!!!!!!!! UN DIGNO CAMPEON

Se repitió la misma historia que en Italia'90. Alemania volvió a ganar 1-0 a Argentina y se bordó su cuarta estrella encima del escudo. Otra vez campeona del Mundo. Merecidamente, eso sí, porque fue el equipo que mejor fútbol ofreció durante todo el torneo.


Argentina, cabe destacarlo, no se arrugó ante la apisonadora alemana y le complicó mucho la vida. Cómo le iban a tener miedo al partido de sus vidas. Pero es que además tuvieron las opciones más claras.

Como la de Higuaín a los 20 minutos. Un fallo que le perseguirá de por vida, a la altura del de Robben en la final de Sudáfrica. Kroos cometió un error de infantil, tiró un cabezazo hacia atrás y el balón le cayó al Pipita con todo de cara. Sólo ante Neuer, el 9 la pegó mal y la pelota no fue ni entre los tres palos. Y Mascherano volvía a ser la imagen de todo un país. Esa cara entre incredulidad total y desesperación.

A la media hora, otro 'coitus interruptus' para los argentinos provocado por el Pipa. Esta vez sí marcó pero estaba en fuera de juego. El ex del Madrid ya estaba festejando, cuando vio el asistente con el banderín levantado.

Alemania, por su parte, seguía confiada en el juego que le llevó a Maracaná y también llegaba por su derecha. La defensa argentina salía al corte con contundencia. Tanta que Garay se llevó por delante a Kramer, que entró a última hora por Khedira. El joven centrocampista quedó grogui y tuvo que ser sustituido por Schurrle.

El mismo Schurrle tuvo la primera opción germana con un disparo seco a media altura. Romero apareció para salvar el tanto. Primer aviso de la Mannschaft y primer susto albiceleste.

Pero volvió Leo al rescate con otra jugada marca de la casa. Por la derecha sorteó a Neuer con un toque sutil, pero le quedó algo largo y ni él ni Lavezzi pudieron acabar rematando a puerta vacía.

El palo de Dios
Antes del descanso, Alemania subió una velocidad. Kroos tuvo un disparo franco desde dentro del área que blocó Romero y Höwedes en el tiempo añadido remató al palo. Balón al hierro y el rechace lo atajó el meta argentino, que dejó que sus compañeros recuperaran el pulso antes de volver a poner el balón en juego.

Argentina volvió al césped especialmente conectada. Sabella dejó a Lavezzi en el banco y optó por Agüero. Pero la mejor opción la volvió a disponer Leo Messi. La Pulga se escapó por detrás de Boateng y Higuaín le tiró la asistencia. Ese momento en el que se para el tiempo. En que los aficionados ya se levantan del asiento porque la tiene el 10 y encara portería. A cámara lenta. Y Messi disparó cruzado. Esta vez, incomprensiblemente, demasiado cruzado.
Pasaban los minutos y el partido no tenía dueño. Esa dicotomía entre el corazón argentino o la razón alemana. Mientras Klose tuvo la suya en un cabezazo mal ejecutado y Schürrle se tiró largo un control dentro del área. También dispuso de su opción Kroos, que desaprovechó una asistencia atrás de Lahm que era medio tanto.

Goetze o 'Gottze'
'Se fueron a la prórroga. Y aquí el encuentro estaba totalmente roto. Romero volvió a ser decisivo tapando otro disparo de Schürrle, mientras que Palacio, que entró por Higuaín, decidió mal y ante Neuer. En un mano a mano, probó de tirarle la vaselina cuando lo más fácil era picarla por abajo. Era la única que tuvo Argentina.


Quien no falló fue Goetze. Saltó para la prórroga. En el 88 para sustituir a Klose. Y a la que tuvo, la metió. Qué golazo. Control con el pecho y sin dejarla caer la cruza al palo largo. El gol del Mundial. Goetze o Gottze. Porque ni D10s, ni el Papa. Gott(ze) es dios en alemán.(md)

sábado, 12 de julio de 2014

BRASIL TERMINO MUY MAL COMO ANFITRION

Brasil se despidió de su mundial de mala manera. La 'seleçao' de Felipao Scolari vivió una nueva pesadilla en la Copa del mundo que debía ser la del 'hexacampeonato'. Contra Holanda revivió una primera parte semejante a la de Alemania. Esta vez fue en Brasilia, no en Belo Horizonte. Eso sí, logró un mejor resultado ya que sólo encajó dos goles, el de Van Persie de penalti y el de Daley Blind. Frente a los germanos ya palmaban por 0-5 en el descanso. No es que mejoraran, es que Holanda no apretó tanto como el Mannschaft, aunque acabó con un cómodo 0-3 con el tanto de Wijnaldum en el minuto 90.


La 'canarinha', otra vez, encajó un increíble gol al inicio del partido que le rompió todos los esquemas. Fue una 'pared' preciosa entre Van Persie y Robben. Arjen se fue como una 'moto' y Thiago Silva le hizo falta fuera del área. El inexperto y poco preparado árbitro argelino, Djamel Haimoudi, sancionó la jugada al revés: Pitó penalti, que no era. Y, acto seguido, amonestó al brasileño con amarilla. Si existió falta, era roja.Van Persie no desaprovechó el regalo y marcó el 0-1. El estadio Nacional de Brasilia enmudeció.

Pero es que cuando se cumplía el cuarto de hora de partido, un despeje impresentable de David Luiz le dejó el balón a los pies de Daley Blind, el polivalente lateral zurdo del Ajax. El hijo de Danny Blind la controló con la izquierda dos veces, para rematar de volea con la derecha, libre de marca. Era el 0-2 que dejaba boquiabierto a todo le mundo. El fantasma del 'Mineirazo' flotó sobre Brasilia.

Brasil era un equipo inconexo a pesar delos seis cambios que hizo Felipao Scolari con respecto al día del desastre ante Alemania. Ni la entrada de Thiago Silva aportó tranquilidad a la zaga, donde David Luiz sigue haciendo de las suyas, donde Maicon es una sombra de lo que fue. Ni él ni Maxwell mejoraron a Marcelo o Alves.

Tampoco Jo lo hizo mejor que Fred, ni Ramires que Hulk o Willian que Bernard. Ni Paulinho que Fernandinho. Nadie pareció un internacional brasileño salvo por la camiseta que vestían. En el lado holandés, Louis van Gaal vio como Wesley Sneijder se 'lesionó' en el calentamiento y dio entrada a De Guzmán por él, aunque eso permitió lucir a Jordy Claise (el pequeño gran jugador del Feyenoord) que controló el balón en todo momento, supo que ritmo imponer al partido y dio pases con ventaja a Van Persie y Robben. Clasie mereció más protagonismo en todo el mundial.

'Caza' a Robben
En la segunda parte, el árbitro permitió una 'caza' a Arjen Robben. En cada jugada, los brasileños agredieron directamente al extremo del Bayern. Llegaron a pisarle delante del árbitro, es un decir, que no sancionó nada. Van Gaal podría haberle cambiado antes por el joven Menphis Depay que luchaba por ser escogido como el mejor joven del mundial junto a los franceses Paul Pogba y a Raphael Varane. Arjen Robben recibió, más o menos, los mismos palos que James Rodríguez en el Brasil-Colombia de cuartos.Por suerte para los oranje, Scolari cambió a Fernandinho y dio entrada a Hernanes, el centrocampista del Lazio que apenas si ha contado, a pesar de su tremenda categoría. Pero se olvidó de jugar y se dedicó también a 'rascar'.

Brasil se dedicó a buscar el penalti. Óscar pudo lograrlo en entada de Blind. Pero el jugador brasileño del Chelsea exageró tanto que el colegiado argelino le mostró tarjeta amarilla por fingir presuntamente. Daley resultó lesionado y fue suplido por Janmaat, aunque su puesto fue para Kuyt que cambió de lado.

Brasil mejoró algo porque Oscar, en su mejor partido del mundial, ahora que no sirve para nada, centró su posición y empezó a hacer jugar algo a la 'verde amarelha'. Eso y la entrada de Hulk animaron algo a los brasileños. Aún asi pudo marcar Holanda en un rápido contataque en que le hicieron, esta vez sí, penalti a Robben.

Aunque el 0-3 llegó en una jugada preciosa de tres toques que Wijnaldum finalizó con un disparo ajustado cuando se cumplía le tiempo. Holanda quedó tercera con todos los méritos. Se va de un mundial que empezó goleando al campeón España y se ha despedido haciendo lo propio con el organizador, Brasil. Eso sí, en Sudáfrica 2010 fueron finalistas y perdieron ante la Roja con gol de Andrés Iniesta. Pero esa es otra historia, pasó hace exactamente cuatro años.

La selección brasileña salió del Mundial que organizó con el objetivo de coronarse campeón desacreditada e inmersa en una profunda crisis, un panorama muy difícil para superar en los próximos meses para el pentacampeón.

La intención manifiesta de Luiz Felipe Scolari de mantenerse en el cargo de seleccionador puede dificultar la labor de renovación y de recuperación de la confianza, pues el técnico terminó muy desgastado con la afición y la prensa brasileña.

Algunos directivos de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), entre ellos el presidente electo, Marco Polo del Nero, manifestaron su intención de renovar a Scolari antes del partido del tercer puesto contra Holanda.

La histórica paliza por 1-7 sufrida ante Alemania en las semifinales, que a buen seguro se recordará durante décadas, fue agravada por la goleada (0-3) contra Holanda, encajada este sábado en Brasilia, en un partido que Brasil terminó abucheado por su "torcida".

El partido por el tercer puesto mostró a un Brasil inerme, incapaz de reaccionar y de crear ocasiones claras de gol, con lo que reforzó la mala imagen del fatídico día de las semifinales, que hasta ahora fue explicado por Scolari como un "tsunami", una catástrofe natural puntual, imprevisible e incontrolable.

La cara de circunstancias de Neymar, Fred y Marcelo en el banquillo del estadio Mané Garrincha en los últimos minutos del partido contra Holanda, mientras la afición abucheaba a su equipo, muestra el duro camino que tendrá Brasil por delante en los próximos meses para lavar su imagen.

Fueron diez goles recibidos en los dos últimos partidos del Mundial, pero los problemas de juego de Brasil fueron una constante durante todo el Mundial.

Brasil ganó tres partidos, contra Croacia (3-1), Camerún (4-1) y Colombia (2-1) en cuartos de final, empató frente a México y Chile, contra el que se salvó en los penaltis, y sucumbió sin paliativos en sus dos últimas citas.

La selección brasileña nunca convenció por su fútbol, siempre dio muestras de fragilidad y no logró acercarse al nivel de intensidad, de orden defensivo y de volumen de juego que tuvo hace un año en la Copa Confederaciones.

El éxito en ese torneo llevó a Scolari a relajarse y depositar toda su confianza en el once titular que ganó a España por 3-0 en el Maracaná el 30 de junio de 2013.

El Mundial dejó a todos los jugadores de la selección brasileña con la moral tocada y con su cotización a la baja, lo que afecta a delanteros como Jô o Fred, que no quisieron renovar sus contratos antes del torneo a la espera de ofertas más jugosas con la expectativa de ganar el título.

Según cálculos de la consultora Pluri, la selección brasileña perdió 20,4 millones de euros de valor de mercado por su mala actuación en el Mundial y terminó con un "precio" de 449,8 millones de euros entre los 23 jugadores.

El único que se salvó de la quema fue Neymar, que subió dos millones y terminó con una cotización de 70,1 millones de euros, según la consultora, en parte por su inclusión en la lista de los diez mejores jugadores del Mundial.

A pesar de haber sido incluido por la FIFA en esa relación, Neymar no hizo un buen Mundial, sólo fue determinante en dos partidos, en los que sumó cuatro goles, y con su lesión sufrida en los cuartos de final se libró de integrar el equipo de la debacle del Mineirão ante Alemania.
Neymar, única figura de la selección, con total probabilidad continuará siendo la referencia del equipo y llegará a Rusia 2018 con 26 años, aunque Brasil necesitará renovar otras posiciones.

El portero Julio César, ahora con 34 años, Fred (30), Daniel Alves (31), Maicon (32) o Thiago Silva (29) difícilmente llegarán al próximo Mundial, pero puede que todavía tengan espacio en una posible renovación gradual, que tendrá su primera estación en la Copa América de 2015, que se organiza en Chile.

Brasil tiene por delante cuatro amistosos en lo que resta del año y tendrá cerca de cuatro partidos más entre enero próximo y el inicio del torneo, que comienza el 11 de junio.

La Canarinha volverá a verse las caras con Colombia en septiembre y también jugará contra Ecuador, en dos amistosos previstos para Estados Unidos, según medios locales, aunque la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) aún no los ha confirmado.

En noviembre Brasil visitará a Turquía en Estambul y un mes antes jugará contra Argentina en Pekín, en el "Superclásico de las Américas", un torneo amistoso que ambos países juegan con jugadores de sus respectivas ligas locales y que, dada las actuales circunstancias, Brasil no se puede dar el lujo de perder.(md)